Y sigue teniendo una pena..

Arauco tiene una pena - Violeta Parra
Arauco tiene una pena
que no la puedo callar,
son injusticias de siglos
que todos ven aplicar,
nadie le ha puesto remedio
pudiéndolo remediar.
Levántate, Huenchullán.
Un día llega de lejos
Huescufe conquistador,
buscando montañas de oro,
que el indio nunca buscó,
al indio le basta el oro
que le relumbra del sol.
Levántate, Curimón. .
Entonces corre la sangre,
no sabe el indio qué hacer,
le van a quitar su tierra,
la tiene que defender,
el indio se cae muerto,
y el afuerino de pie.
Levántate, Manquilef
Adónde se fue Lautaro
perdido en el cielo azul,
y el alma de Galvarino
se la llevó el viento Sur,
por eso pasan llorando
los cueros de su kultrún.
Levántate, pues, Callfull.
Del año mil cuatrocientos
que el indio afligido está,
a la sombra de su ruca
lo pueden ver lloriquear,
totora de cinco siglos
nunca se habrá de secar.
Levántate, Callupán.
Arauco tiene una pena
más negra que su chamal,
ya no son los españoles
los que les hacen llorar,
hoy son los propios chilenos
los que les quitan su pan.
Levántate, Pailahuán.
Ya rugen las votaciones,
se escuchan por no dejar,
pero el quejido del indio
¿por qué no se escuchará?
Aunque resuene en la tumba
la voz de Caupolicán,
levántate, Huenchullán.
Violeta Parra, retrata en esta canción, el sufrimiento del pueblo mapuche, donde cada una de sus generaciones ha tenido que llorar por ver morir a su gente, por la codicia y la ambición del forastero. Primero fueron los incas, luego vinieron los españoles, y hasta el dia de hoy la "gente de la tierra", tiene que seguir luchando, para defender lo que siempre les ha pertenecido, su tierra. Tal vez ya no se les enfrente a mano armada, pero ahora sus tierras les son quitadas de una manera "mas sutil"; a través de leyes y transacciones económicas, que se encuentran ajenas a sus propias leyes y su forma de vida.
Y es que algo tienen "los bárbaros araucanos", algo que los diferencia de cualquier otro pueblo nativo sudamericano... Algo de lo que incluso yo mismo, sin ser mapuche, podría sentirme orgulloso. Es su incansable espíritu de lucha, que no cedió ante el inca, y no cedió ante el español, y tampoco cederá ante el burgués chileno, que busca apropiarse de algo que no le pertenece, y aunque lo consiga tampoco le pertenecerá; pues la tierra esta ligada, a la sangre del araucano, esa tierra que es cuna, cama y ataúd del guerrero, y el guerrero defiende lo que le pertenece...
Así como lo hiciera: Lautaro, Caupolican, Galvarino y Pelantraru. El pueblo mapuche no cede ante el invasor, y se no rinde ante la opresión. Por eso rindo homenaje, en este pobre espacio a esta gente, que merece de una ves por todas el reconocimiento y el respeto de todos.
